|
|
Editorial
En este nuestro primer editorial nos pareció
oportuno el pensamiento de la Dra. Denise Gastaldo en el XX Congreso Nacional
de Enfermería en Salud Mental, llevado a cabo en Alicante los días
10 a 12 de abril de 2003.
Esta ponencia trata del poder de la enfermera y analiza otros aspectos conflictivos,
entre ellos la Dra. Gastaldo se expresa en relación al futuro "Acerca
de la cuestión del futuro, la primera idea que me gustaría
plantear aquí es que el límite más grande que tenemos
para pensar sobre el futuro es el presente. El papel de nuestro presente
es doble: por una parte nuestras maneras de entender lo que nos ocurre hoy
son lo que nos permite elegir caminos para el futuro, a la vez son también
lo que nos impide ver otros posibles caminos que nos parecen (a partir de
nuestras vivencias del presente) senderos difíciles o no nos parecen
caminos en absoluto."
El equipo de "la enfermera hoy" cree que la libertad de expresión
y la posibilidad de tener un lugar propio donde podamos comunicarnos entre
colegas y con la comunidad, es un desafío, porque pensamos que existen
limitaciones mayores en nuestra autoestima que en nuestra realidad profesional.
"Cuando alguien lleva a cabo su trabajo respetando la manera en que
otros lo han organizado, está proclamando el poder que emana de esa
organización. Así pues, cuando las enfermeras desempeñan
cargos directivos, desempeñan el poder propio de ese tipo de cargos."
"En realidad, yo pienso que el trabajo de enfermería se "cuida"
mucho más de mantener las instituciones en funcionamiento que del
bienestar de los pacientes o clientes."
"Mi argumento acerca del poder de las enfermeras se basa en ampliar
el concepto tradicional que tenemos de lo que significa poder. Poder generalmente
se asocia a la capacidad de ejercer una acción represiva, sin embargo
yo propongo hablar de poder en otros términos: como un ejercicio
de relaciones, como una influencia positiva o como una manera de pensar
y desarrollar una práctica que impregna a casi todo el colectivo".
"Si es cierto que las enfermeras pasamos habitualmente desapercibidas,
a pesar de ser el colectivo más numeroso de los sistemas sanitarios
occidentales, también es cierto, y quiero subrayarlo, que la percepción
del sentimiento de no ser tenidas en cuenta y de ser víctimas ocurre
en las instituciones que nosotras mismas hemos ayudado a construir, administrar
y mantener (Holmes y Gastaldo, 2002). Es razonable pensar que las enfermeras
experimentamos sentimientos contradictorios por el hecho de participar activamente
en nuestra propia opresión y que, quizá, muchas de nosotras
no seamos conscientes de que, de alguna manera, estamos ejerciendo algún
tipo de poder." "Quiero remarcar que la relación de las
enfermeras con el sistema sanitario no debe ser pautada por una agenda de
reivindicación laboral. Este reduccionismo corporativo sería
miope. Desde mi perspectiva, como conocedoras que somos de los más
pequeños detalles del funcionamiento de los sistemas de salud de
nuestros países, deberíamos posicionarnos públicamente
en defensa de una sanidad universal y basada en principios de equidad."
"Al asumir nuestra parcela de poder y, por lo tanto, de responsabilidad
en la situación actual del sistema de salud, o el sistema sanitario
general, debemos reflexionar acerca de qué estereotipos construye
la sociedad sobre las enfermeras (y pensar en cómo cambiarlos). La
enfermería está constituida por los discursos dominantes subyacentes
en la sociedad. Las cuestiones internas de la profesión son también
las cuestiones externas de la sociedad."
"Es muy cómodo ser curador y cuidador, porque nuestras sociedades
producen cantidades increíbles de enfermedades. Seguro que no nos
faltará trabajo. El problema está en que reproducimos los
intereses de nuestro propio grupo profesional o del sector sanitario en
general y poco hacemos para cambiar las relaciones de poder que generan
las enfermedades."
"Las enfermeras históricamente han estado involucradas en el
gobierno de los pobres. Nunca fuimos buenas en cuestión de luchas
sociales para disminuir o aplacar las desigualdades, por el contrario, mantenemos
a los que sufren con unos mínimos cuidados para que nos tengan gratitud
y no "monten la revolución" para cambiar los sistemas sociales
que les oprimen."
Haciéndonos eco de las palabras de Denise Gastaldo, nos gustaría
reflexionar sobre las mismas y su implicancia en nuestro medio y de ser
posible nuestra participación, por ello hemos elegido el camino de
la comunicación, con nuestras colegas, con los estudiantes y con
la comunidad de la que formamos parte.
"Las enfermeras debemos hablar a la población sobre las grandes
cuestiones de nuestro tiempo y entre nosotras sobre el destino común
que forjaremos".
|
|
|
|
|